Las alteraciones de la imagen corporal en adolescentes es un problema que representa en el siglo XXI destacada importancia por su alta incidencia y pronóstico poco favorables en casos extremos de exposición del cuerpo a conductas patológicas, que alteran su funcionamiento. Siendo la adolescencia, la etapa de transición de la niñez a la edad adulta, cuando se manifiestan apreciaciones sobre algunos aspectos corporales propios: aumento del tamaño corporal, cambios en sus proporciones, desarrollo de características sexuales primarias (órganos sexuales) y secundarias (vellosidad, cambios de voz y fisonomía corporal). Estos cambios radicales del cuerpo pueden tener repercusiones negativas tanto físicas como psicológicas en el adolescente cuando suceden con rapidez, y no cuenten con la capacidad o apoyo suficiente de otras personas que faciliten el desarrollo de su autoconcepto, autoestima y autoimagen.
El concepto de imagen corporal es un constructo teórico muy utilizado en el ámbito de la psicología, la psiquiatría, la medicina en general, incluso en la sociología. Con la finalidad de explicar aspectos importantes de la personalidad como la autoestima o el autoconcepto y la integración social de los adolescentes.
Según Baile A. José (2003):
"La imagen corporal es un constructo psicológico complejo, que se refiere a cómo la autopercepción del cuerpo/apariencia genera una representación mental, compuesta por un esquema corporal perceptivo y así como las emociones, pensamientos y conductas asociadas". (p.p.6).
La Imagen Corporal va construyéndose evolutivamente, siguiendo un orden cronológico donde se va interiorizando la vivencia que experimenta el cuerpo en cada etapa:Los bebes de 4 a 5 meses comienzan a distinguirse entre ellos, los objetos y quienes los cuidan, hacia los 12 meses comienzan andar y a explorar el entorno. Los niños entre 1 a 3 años experimentan la relación de su cuerpo con relación al medio ambiente, con el desarrollo de habilidades motoras y el control de esfínteres. A partir de los 4 a 5 años, comienzan a utilizar su cuerpo para describirse a sí mismos, viviendo en sus fantasías, integrándose de esta manera los sentidos de la vista, el tacto, el sistema motor y sensorial. En la adolescencia se vive el cuerpo como fuente de identidad, de autoconcepto y autoestima, es la etapa de la introspección y el auto-escrutinio, de la comparación social y de la autoconciencia de la propia imagen corporal en su desenvolvimiento social, que podrá dar lugar a una mayor o menor insatisfacción de su propio cuerpo.
La Imagen Corporal va construyéndose evolutivamente, siguiendo un orden cronológico donde se va interiorizando la vivencia que experimenta el cuerpo en cada etapa:Los bebes de 4 a 5 meses comienzan a distinguirse entre ellos, los objetos y quienes los cuidan, hacia los 12 meses comienzan andar y a explorar el entorno. Los niños entre 1 a 3 años experimentan la relación de su cuerpo con relación al medio ambiente, con el desarrollo de habilidades motoras y el control de esfínteres. A partir de los 4 a 5 años, comienzan a utilizar su cuerpo para describirse a sí mismos, viviendo en sus fantasías, integrándose de esta manera los sentidos de la vista, el tacto, el sistema motor y sensorial. En la adolescencia se vive el cuerpo como fuente de identidad, de autoconcepto y autoestima, es la etapa de la introspección y el auto-escrutinio, de la comparación social y de la autoconciencia de la propia imagen corporal en su desenvolvimiento social, que podrá dar lugar a una mayor o menor insatisfacción de su propio cuerpo.
Durante la adolescencia se sufren cambios, pero probablemente, los más drásticos son los cambios físicos. Y es precisamente a estos cambios a los que menos atención ponemos cuando se trata de ayudar a un adolescente a realizar una transición exitosa de la adolescencia a la adultez. Sin embargo, una mala adaptación a estos cambios físicos y la falta de aceptación de los mismos, pueden hacer estragos en la autoestima de un adolescente, causando daños emocionales que no solo lo acompañaran en su camino hacia la vida adulta, sino que probablemente también se queden con él o ella el resto de su vida.
Forjar una imagen positiva y saludable, es una tarea muy importante para el adolescente, puesto que repercutirá tanto en su autoestima como en la confianza que tendrá en sí mismo, ya que según Le Boulch (1983) en el libro Terapia Ocupacional en la Infancia Teoría y Práctica, p.p. 138, dice:
"El esquema corporal se establece a los 11 a 12 años, pasando a formar parte de los esquemas generales del pensamiento y posibilitando una adecuada relación del sujeto con los demás y con el mundo".La Imagen Corporal no es igual que el esquema corporal, porque es cambiante y sensible a los estados de ánimo del adolescente, a su espacio físico donde se desenvuelve, a sus propias experiencias y a las relaciones con las personas a su alrededor.
Los aspectos que influyen en la formación de la Imagen Corporal o en la construcción mental perceptiva, cognitiva y emocional sana, que lo vinculara con el entrono que lo rodea, para el logro de su equilibrio y bienestar biopsicosocial, son:
- capacidad de efectuar una revisión de su propia imagen física que trae de la infancia y aceptar enseguida los nuevos cambios.
- Poseer la información y conocimiento necesario de los cambios que operan en su cuerpo, enfrentado con seguridad su figura corporal.
- Contar con familiares, maestros y amigos cercanos que le brinden apoyo en adoptar una actitud segura hacia su cuerpo, que le permita relacionarse socialmente.
- Poseer un grado de autoestima y buena autoimagen corporal que favorezca su inclusión en el entorno, independientemente que la sociedad valore un estereotipo de adolescente ideal y expresen juicios negativos.
Los estados reiterativos de insatisfacción corporal en la adolescencia, son acompañados de un bajo autoconcepto que representa valorarse negativamente, bajo autoestima y estados depresivos que tendrán repercusión sobre el rendimiento escolar, las relaciones sociales e incluso sacrificar su salud, incurriendo en prácticas de conductas inadecuadas y patológicas.
Entre las alteraciones de la imagen corporal más comunes tenemos:
a. De tipo alimentario (anorexia y bulimia nerviosa)
b. Obsesión desmedida por el aspecto muscular (vigorexia)
c. Rechazo de algunas partes, olores, asimetrías y color corporal (dismorfia corporal).
A continuación explicaremos los factores predisponentes a una imagen corporal errónea en el adolescente, pudiendo reflexionar sobre cuales serían las más frecuentes y que acciones preventivas podemos tomar al respecto, para mejorar esta problemática que afecta al futuro de nuestra Nación.
A continuación explicaremos los factores predisponentes a una imagen corporal errónea en el adolescente, pudiendo reflexionar sobre cuales serían las más frecuentes y que acciones preventivas podemos tomar al respecto, para mejorar esta problemática que afecta al futuro de nuestra Nación.

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